Un buen aceite de maíz marca la diferencia por el modo de almacenamiento de las semillas. Para mantener un nivel bajo de humedad y evitar cualquier tipo de desarrollo microbiano en la cosecha, su almacenamiento debe realizarse en un espacio debidamente ventilado.
El aceite suele obtenerse por presión. Existen diferentes métodos que se pueden usar para la trituración de las semillas. Por lo general, son sistemas rotatorios, mecánicos o manuales que accionándolos consiguen prensar las semillas y liberar su aceite.
Uno de los métodos más antiguos aún hoy utilizado es el de piedras pesadas provistas de cuñas que, creando palanca entre ellas, hacen que las piedras presionen las semillas produciendo la ruptura de las células que contienen el aceite, liberándolo.
El resultado de este proceso es un aceite con un alto contenido de vitamina E que cualquier otro aceite. Posee una apariencia cristalina de color amarillo rojizo y su sabor es más bien de un dulzor agradable.
|