¿Por qué es tan importante la variedad en nuestra alimentación?
Muy fácil: porque no existe ningún alimento
que contenga por sí sólo todos y cada uno de
los nutrientes esencialmente necesarios para
nuestro organismo.
Cada alimento contribuye a nuestra nutrición de
una manera especial y cada nutriente tiene sus
propias funciones en nuestro cuerpo. Para gozar de una buena salud nuestro
organismo necesita de todos ellos.
Por eso, una dieta correcta debe contener
cantidades adecuadas para cada alimento.
La base de una buena nutrición
reside en el equilibrio, la variedad
y la moderación de nuestra
alimentación. Y esa es la clave
de la dieta Mediterránea,
siendo el aceite de oliva, uno
de sus pilares fundamentales.
Sin embargo, la alimentación actual es a menudo desequilibrada, desestructurada, y además le añadimos una vida cada vez más sedentaria. Por eso, es importante preguntarse sobre lo que se ingiere, por qué se ingiere, para qué y cuál es su utilidad.
La Pirámide de la Alimentación Saludable que se incluye a continuación, nos indica cómo escoger los alimentos que necesitamos cada día para mantener el mejor estado de salud*. Los diferentes alimentos, agrupados según su aporte nutritivo, deben consumirse en una cantidad determinada a lo largo de la semana para conseguir una dieta equilibrada.
1. Aceites y grasas:
contienen vitaminas A, E y D y ácido oleico y linoleico.
En términos genéricos, las grasas y aceites no deben aportar más del 30% de las necesidades calóricas diarias. De manera más específica:
•
En el caso de los lactantes necesitan un aporte
energético en forma de grasas del 50% aprox.
•
Para los jóvenes activos, puede alcanzar hasta el 35 %.
•
En el caso de las mujeres en edad fértil, debe ser,
al menos, del 20%.
•
En adultos, el mínimo recomendado es del 15%.
2. Frutas:
contienen agua, azúcares, fibra, vitamina C, carotenos y minerales.
3. Verduras y hortalizas:
contienen vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.
4. Leche y derivados:
los lácteos contienen proteínas de elevada
calidad, lactosa,
vitaminas A, D, B2 y B12, además de calcio.
5. Carnes y embutidos:
contienen proteínas de un alto valor biológico, con vitamina
B12, hierro,potasio, fósforo
y zinc
6. Pescados y mariscos:
contienen proteínas de elevada calidad, vitamina D y yodo.
Los pescados azules poseen un alto contenido en ácidos grasos
poliinsaturados omega-3.
7. Huevos:
contienen proteínas de elevada calidad, vitaminas A, D y B12 y minerales
como el fósforo y el selenio.
8. Legumbres:
contienen hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales.
9. Arroz, pan, pasta, galletas y otros derivados de los cereales:
alto contenido en hidratos de carbono, contienen también
proteínas, vitamina B, hierro y fibra.
10. Frutos secos:
una fuente de energía, contiene
ácidos grasos insaturados y
fibra.
11. Azúcares, dulces y
bebidas azucaradas:
los azúcares de absorción
rápida, como el azúcar de mesa y la miel, son una fuente de energía y aumentan la palatabilidad
de los alimentos y bebidas.
12. Agua:
el agua es imprescindible
para vivir, ya que todas las reacciones químicas de
nuestro organismo tienen lugar en un medio acuoso.
Pirámide de la Alimentación Saludable (SENC, 2004)